Miércoles, Abril 26Panorama Cajamarquino

El Celta se gana el respeto de Europa

El Celta seguirá practicando su atractivo fútbol por Europa. Lo hará por primera vez en su historia en las semifinales de una competición continental gracias al partido tan serio que realizó ante el Genk. Es cierto que poco pudieron disfrutar del tanto de Sisto, pero consiguieron un objetivo que muy pocos habían planteado en los primeros compases de la temporada.

Los chicos de Berizzo hicieron casi todo bien en el estadio belga. Excepto el error defensivo que costó el tanto de Trossard, quien aprovechó el fallo de Cabral, lo demás fue para enmarcar. Los celestes tuvieron el balón cuando pudieron, crearon ocasiones de gol que Ryan abortó y se pusieron el mono de trabajo cuando tuvieron que bajar al barro.

A pesar de la renta que traían de la ida, los gallegos eran conscientes de que les iba a tocar sufrir al máximo y así sucedió. Intentaron jugar con los minutos y defender con el balón en su poder cuando era posible, ya que el Genk salía constantemente a presionar la salida del esférico por parte de los visitantes.

Con los locales tratando de evitar la circulación en la medular, el Celta buscó las bandas por medio de Sisto y Hugo Mallo. El danés jugó en posición adelantada, pero durante buena parte del encuentro se le vio en la zona del lateral, en el medio y en ataque. Estaba en todos los lugares posibles y así lo demostró con su gol. Él mismo robó el esférico en el campo del Genk y tras llegar a la frontal del área, se sacó un duro zapatazo que Ryan no pudo salvar. Ya lo había intentado en anteriores ocasiones y tras varios ensayos, la función rozó la perfección.

Para entonces, Berizzo ya se había visto obligado muchos minutos atrás a poner a Beauvue en lugar del lesionado Guidetti, pero la cosa no había salido nada mal. El galo creó diferentes ocasiones de gol que estuvieron cerca de terminar en el fondo de la red de no haber sido por Ryan.

Se llegó al descanso antes de que Sisto acertara con su gol, pero sin sufrimiento para los celestes, que se guardaron todo para los últimos minutos.

Adelantados en el marcador, poco duró la alegría para los gallegos, ya que Trossard metió el susto en el cuerpo al Celta una vez más. Quedaban muchos minutos por delante y no quedaba otra que ser solidarios, correr tras el balón y cerrar el espacio aéreo que rodeaba a Sergio Álvarez..

Así lo hizo el Celta y tras poblar de piernas la frontal del área, despejó todo lo que llegó a sus dominios ante la desesperación de un Genk que no supo jugarle al conjunto gallego.

Ahora, la fiesta sigue en Vigo, donde esperan el broche de oro a una temporada que puede ser para enmarcar.

(Fuente: Marca)

 

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *