Panorama Cajamarquino

El diario de la integración regional

5 de Febrero de 2012

Un tique por Lady Bardales

Editorial »  26/feb/2010  » 3 vista

La señora Lady Bardales, quien es la víctima de la caída de los mal construidos palcos durante el corso de carnaval, pide ahora ayuda a todos los cajamarquinos, para recobrar su salud.

Una voz clama por ayuda, recobrar la salud para seguir viviendo, para no quedar lesionada de por vida, no se puede dar la espalda a este pedido humanitario, no se pueden cerrar los ojos ante un dolor tan grande.

Demostremos los cajamarquinos que nos unimos para afrontar los problemas, porque un problema de esta naturaleza es un tema que a todos compete. No esperemos que sea un familiar, un amigo o conocido quien esté en un hospital para reconocer que los seres humanos nos necesitamos mutuamente.

En la plazuela Belén y otras calles de la ciudad se leen carteles acompañados por su fotografía, el anuncio de una pollada para este fin de semana, en el barrio San Sebastián, con el objetivo de recabar fondos y lograr su delicada rehabilitación.

Una causa justa apoyar a esta conciudadana. Una acción inmediata y concreta ante la dramática situación. Las lesiones en la columna no son un tema de dejar pasar o mucho menos un simple dolencia, hablamos del riesgo de quedar inmóvil. Una mujer joven y fuerte, se encuentra ahora en la cama de un hospital a la espera de una nueva intervención.

Mientras tanto ¿los responsables ya pagan por su responsabilidad? ¿Se han realizado acciones inmediatas para sancionar a los responsables?

La respuesta es sólo silencio, la respuesta no llega, la respuesta quedará, tal vez, en el cómodo olvido.

El corso de carnaval fue un espectáculo para el olvido, fue un espectáculo para decir “adiós recordado y majestuoso carnaval”. El saldo triste, lamentable, es la lesión de Lady, quien ahora pide una colaboración.

Es momento de poner el hombro e iniciar una cadena de solidaridad y apoyar a esta mujer, cuyo grave error fue acudir a disfrutar de un espectáculo que se decía sería un verdadero ejemplo de aquello que es el carnaval.

La solidaridad se muestra en los momentos duros, en los momentos difíciles, en los momentos donde no hay alegría y si sobra la desesperanza y se requiere de gente que apoye y contribuya. No se pide mucho, sólo un aporte de siete soles por cada tique, un aporte que marca la diferencia.

Más importante que ser la capital del carnaval peruano, seamos la capital del buen ejemplo de la solidaridad, ese título vale mucho más, perdurará para siempre.



© Panoramacajamarquino.