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Editorial » 17/oct/2009 » 3 vista
El Decreto Supremo 140 – 2008 establece un mínimo de estudios para obtener licencia y permiso para realizar servicio de taxi. La propuesta no ha sido bien tomada por los conductores que no cumplen con el requisito y que consideran que ella atenta contra su derecho a trabajar, pero es necesario tener en cuenta que este dispositivo tiene repercusión directa en los miles de usuarios que a diario hacen uso del transporte público con el servicio que brindan los taxis.
Los conductores que realizan servicio público trabajan con la carga más importante que pueda existir en el mundo, transportan seres humanos, vidas que a veces por la impericia y la negligencia son cortadas en accidentes siniestros que casi siempre son causados por la imprudencia de quienes conducen.
El Decreto tiene carácter polémico, sin embargo es un punto de soporte de los cambios que debe hacer el gobierno a través del ministerio de Transportes y Comunicaciones para poner fin de una vez por todas a la saga de accidentes que cada día ocurren en todo el país, si bien la medida no va a solucionar el problema en su totalidad, por lo menos gran parte de él será mermado.
Pero la medida debe ser complementada con la destitución inmediata de los malos funcionarios del Ministerio de Transportes que han hecho un negocio con la entrega de licencias de conducir y que incluso han llegado a un grado de corrupción que entrega a delivery los brevetes sin importar siquiera si quienes los reciben cumplen con los requisitos mínimos, o lo que es peor, no saben si los solicitantes saben conducir un vehículo.
Mientras no se corte de raíz la corrupción enquistada en los responsables de evaluar y entregar las licencias de conducir, de nada va a servir todo intento por exigir un manejo responsable. Denuncias al respecto fueron hechas por la misma directora de transportes Angélica Bazán Chávarry. De nada van a servir los decretos que se emitan mientras las mafias organizadas sigan importando vehículos que en otros países están prohibidos de circular porque son armatostes que ya fueron desechados en otros países.
En el Perú más del 50% porciento de taxistas está representado por un sector de egresados de universidades de todas las carreras profesionales, profesores, ingenieros, zootecnistas, agrónomos, sociólogos… taxean de sol a sol porque las posibilidades laborales para profesionales, aún egresados de universidades, no son muchas y ante ello y la necesidad de sobrevivir se dedican a transportar pasajeros haciendo servicio de taxi.
Quizás la idea del decreto sea buena, pero mientras no se extirpen esas otras raíces que tanto daño le han hecho y le hacen al Perú y a los peruanos de nada van a servir las buenas intenciones. La problemática del transporte va más allá, no podemos tapar el sol con un dedo.
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