«
»
Opinión » 20/may/2010 » 3 vista
Así es, si las paredes pudieren hablar, es indudable, que al unísono, seguramente protestarían enardecidas, por la forma en la que se las ha tomado, para realizar las “pintas” de cuanta agrupación política y candidato aspiran a copar los cargos públicos -regionales y municipales- en la actual coyuntura electoral.
Y es que la poca imaginación de quienes conducen los denominados “comités de campaña” o de “prensa y propaganda”, no han logrado desarrollar novedosas estrategias de propaganda política, que la masiva pinta de las fachadas de edificaciones urbanas y rurales o cuanto superficie lisa se les presente, sin importar que estas sean propiedad pública o privada; en inusitada competencia de adelantarse a sus competidores en acciones trasnochadas y de madrugadas. En muchos casos, se han presentado reyertas callejeras entre militantes o simpatizantes de una u otra agrupación política en carrera electoral.
Este tipo de propaganda electoral, no hace sino reflejar el facilismo y la falta de imaginación de militantes y simpatizantes, y en muchos de los casos, constituye un atentado contra el ornato citadino, tal como se puede apreciar ahora en nuestra ciudad capital, y en la mayoría de centros urbanos de la región, que a decir de muchos, la pinta de paredes contribuyen a generar el gran carnaval electoral, cuyas expresiones gráficas, de símbolos y lemas, en varios casos de contenido grotesco, permanecerán así por largo tiempo, luego de transcurridos los procesos electorales. Queda la esperanza, no obstante, que su renovación pueda ser a corto plazo, dado el próximo proceso electoral nacional del 2011, en el que estamos seguros se optará nuevamente por el recargo publicitario a las inertes fachadas de los domicilios y propiedades públicas.
A nuestro modesto entender, y al haber podido observar, a través de los medios de comunicación masiva, cómo se desarrollan las campañas políticas en otros países de la región y del mundo, creo que es necesario que los políticos, sus asesores, militantes y simpatizantes, desarrollen y privilegien otro tipo de mecanismos de propaganda como el uso de paneles, pancartas y actividades de merchandising, que sin lindar con lo caricaturesco, lleven los mensajes, con mayores niveles de credibilidad de sus propuestas, al ciudadano elector.
En los tiempos actuales se caracterizados por un desarrollo acelerado de la tecnología de la información, es indudable que los medios telemáticos, se constituyen en una nueva opción de propaganda electoral, cuyos contenidos sí que constituyen un reto para los profesionales, técnicos y aficionados del mundo del ciberespacio. No está demás incidir en que existiendo en la actualidad un sector amplio de electorado joven, el uso de los blogs, las páginas web y las cadenas informáticas, éstos pueden convertirse en efectivos mecanismos de orientación del voto, frente a la comoda pinta de paredes y fachadas que nos muestran aún como pueblos con signos de evidente retraso cultural.
Así que todavía no es tarde para darles una tregua a las sacrificadas, inertes y pasivas paredes y fachadas, cuya mala suerte las ha sentenciado al tormento de brochazos y pinturas, cuya efectividad está ya bastante cuestionada, pero que sin embargo se porfía en mantener a costa del ornato de ciudades y centros poblados y que las propias autoridades locales, muchas involucradas en los procesos electorales no han hecho absolutamente nada por reglamentar.
Pc. Hugo REYNA GOICOCHEA
© Panoramacajamarquino.