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Perú » 12/ene/2010 » 4 vista
Trujillo.- La inclusión de cursos relacionados con el patrimonio cultural en el currículo escolar, tras el caso de los jóvenes estudiantes que dañaron un muro de Chan Chan, planteó Cristóbal Campana, director de la Unidad Ejecutora 110, encargada de la conservación de la ciudadela de barro.
Sostuvo que dichos cursos, que implican un desafío a la política educativa del país, deben involucrar acciones concretas tanto para la defensa como la conservación del patrimonio.
Recordó que el lado opuesto de lo sucedido con dichos alumnos de un plantel de Lima lo constituyen escolares del departamento de La Libertad, que trabajan simbólicamente en la reestructuración del monumento a través del programa “Ciudadanos de Chan Chan”, implementado por la Unidad Ejecutora 110.
Dicha iniciativa no sólo tiene un fin turístico, sino que la principal intención consiste en involucrar a los escolares en la educación y sensibilización respecto al trabajo de conservación y restauración que se hace en la zona.
Desde 2007 a la fecha, más de 20 mil estudiantes de La Libertad participan de este programa educativo, asumiendo el compromiso de conservación y defensa del patrimonio, manifestó.
Las actividades educativas forman, a través del conocimiento y las acciones sostenibles, la identidad cultural de los estudiantes, quienes participan en talleres educativos de la mano de sus profesores.
Además, se les involucra en labores de conservación ejecutando trabajos simbólicos, concursos de periodismo escolar, dibujo, exposiciones, escenificación, campañas de sensibilización, talleres de arqueología y defensa del patrimonio, replicando estas actividades en sus centros educativos, hogares y comunidad.
“Ciudadanos de Chan Chan” le valió en 2009 el premio Global-Local de Buenas Prácticas en Gestión Pública CAD (Ciudadanos al Dia) a la Unidad Ejecutora 110.
Disculpas son
insuficientes
Por otro lado, el director del Instituto Nacional de Cultura (INC) La Libertad, Enrique Sánchez Maura, afirmó que las disculpas públicas ofrecidas por los cuatro jóvenes que afectaron un muro del complejo arqueológico de Chan Chan son insuficientes para reparar el daño moral ocasionado al país.
“El daño moral que generaron no se soluciona con unas disculpas públicas. Lo que hicieron fue muy grave, ya interpusimos la denuncia y todo está ahora en manos del fiscal a fin de determinar la responsabilidad de ellos, de sus padres y profesores”, manifestó a la agencia Andina.
Mediante un video difundido en Internet, se conoció la semana anterior cómo cuatro ex estudiantes del colegio Mariscal Toribio de Luzuriaga de Lima afectaron un muro de la huaca El Dragón durante su viaje de promoción.
Ayer, en la mañana, a través de un canal de televisión, estos adolescentes ofrecieron disculpas públicas al país y a sus familias por lo sucedido, al señalar que no midieron las consecuencias y que están arrepentidos.
Las labores de reparación del muro afectado aún no han comenzado pues primero debe proceder la verificación por parte de la fiscalía encargada del caso. Por el momento, la zona permanece acordonada, indicó Sánchez.
El funcionario mencionó que nunca antes habían registrado un caso de esta gravedad ni en Chan Chan ni en ningún otro complejo arqueológico de La Libertad, en el norte del país.
“Ha pasado casos de jóvenes que ingresan o se suben a zonas prohibidas, que han sido controlados por los guías sin pasar a mayores, pero nunca que hayan actuado a propósito con el ánimo de dañar”, enfatizó.
© Panoramacajamarquino.