Opinión » 26/jun/2010 »
Usualmente, de todo lo malo, todos le echamos la culpa a los gobiernos tradicionales, a nuestros representantes corruptos, al aparato burocrático ineficiente en donde campea la gente de partido y no la gente capacitada y calificada, a la falta de políticas nacionales, regionales y locales eficaces y útiles. Pero no reparamos en algo importante: en que nosotros –todos los ciudadanos del Perú- somos igualmente responsables de que así sucedan las cosas negativas que transcurren en el contexto actual del país. ¿Por qué? Porque no participamos activamente en el gobierno, no fiscalizamos, no protestamos orgánicamente, no canalizamos nuestras demandas legal y formalmente, no sabemos lo que tenemos que hacer, desconociendo nuestros derechos fundamentales; nosotros mismos somos partícipes de actos corruptos al coimear al policía, al sobornar al funcionario, al no respetar los derechos de los demás, al no ser solidarios y comprometidos con lo que hacemos y debemos hacer para nuestro propio desarrollo, porque desconfiamos totalmente de nuestras instituciones y de las demás personas, porque siempre publicitamos y vemos masivamente lo malo y casi nunca lo bueno. Porque como dice un e-mail bastante difundido, le achacamos todas nuestras desgracias al gobierno, cuando no reconocemos que la materia prima –nosotros, todos los peruanos- es igualmente mala.
La organización civil “Ciudadanos al día”, nos indica que “nosotros (los ciudadanos) tenemos el libre albedrío de tomar conciencia de qué rasgos tenemos y podemos decidir cuáles queremos potenciar” con ejercicio pleno de la democracia y con transparencia y ética. Añade que “Exijamos al aparato estatal –factor clave en el desarrollo democrático y equitativo del país y el gran culpable de nuestros males según creemos- que nos facilite la vida. Es que, crear un Perú mejor no es tarea de los “otros” sino de nosotros, de todos y cada uno de nosotros, los ciudadanos”.
Así, por ejemplo, las elecciones de este año y del 2011 son una gran oportunidad de participar y de ejercer nuestros derechos. Al votar elijamos al candidato honesto, transparente, calificado, con experiencia, con logros en su vida personal y política, que hable con la verdad y que con empatía y sencillez hace llegar claramente el mensaje de sus propuestas para gobernar una municipalidad, un gobierno regional o una la república.
Hagamos una decantación y, por descarte, eliminemos -no votando por ellos- a los corruptos, a los sinvergüenzas, a los soberbios, a los que creen que porque tienen un poco de poder (que nosotros les damos) pueden hacer lo que quieren y sobre cualquier norma o ley, a los que la única capacidad que tienen es saber las mañas para saber robar y hacer mal las cosas; a los que con estas características no son una palanca para el desarrollo sino una traba y un lastre. No es difícil; localmente nos conocemos más o menos a profundidad y tenemos una idea clara de nuestros postulantes al sillón municipal. En la región hay una menor información de lo que hace o debe hacer este nivel subnacional, pero de algunos que postulan al gobierno de la Región Cajamarca conocemos lo que han hecho y lo que saben o no saben hacer. Para las elecciones a nivel nacional falta un año, pero vayamos practicando en las elecciones de octubre de este año y votemos por la mejor gente.
Al decir de un aviso que se lee en las puertas de algunos negocios: “Se prohíbe la entrada de desconocidos, pero también de algunos conocidos”. Con este simple raciocinio, una vez más les invoco: votemos siempre por los que creamos que son los más sobresalientes y eficientes para gobernar y no solo para ofrecer con palabrería barata e incomprensible.
Homero Bazán Zurita
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OTRA VEZ ESTE CANDIDATO A REGIDOR? A CLARO SE ACERCAN LAS ELECCIONES Y QUIERE HACERSE NOTAR. CAJAMARCA NECESITA DE PERSONAS QUE TODO EL TIEMPO TRABAJEN POR ELLA NO OPORTUNISTAS, BIEN RARO SE VE QUE DE COLECCIONAR CAJAMARQUINISMOS AHORA RECIEN “VE” LO QUE SIEMPRE HA TRATADO DE EVITAR. NO HAY QUE SER HIPOCRITAS