Mucho ruido y pocas nueces
Publicado el 29 de agosto de 2009 a las 3:50 am | Comenta
El anuncio que hace un tiempo hiciera Octavio Salazar en el Gobierno Regional, donde indicaba que Cajamarca se vería beneficiada con 60 patrulleros ha quedado en los archivos de diarios y filmaciones noticiosas, hoy sabemos que ese anunció, si bien fue emotivo ha sido incumplido.
Mucho ruido y pocas nueces, mucho ruido y pocos patrulleros, más si se tiene en cuenta que en las provincias de Cajamarca las necesidades son muchas, hace poco más de un año en la provincia de Celendín una turba enardecida incendió patrulleros y motocicletas y las necesidades de las provincias en general se han incrementado debido al mal estado de las unidades que tienen en la actualidad.
Más allá de un verdadero interés por Cajamarca, parece que esta entrega se ha politizado, se ha convertido en una fisura para la apología aprovechando el mediatismo que tendrá que hablar de una donación exigua y poco válida. La pregunta es ¿realmente se concretará el arribo de las autoridades?
Es verdad que a caballo regalado no se le mira el diente, pero es más verdad que Cajamarca se merece algo mejor, que ya no es la tierra de hace quinientos años, aquella que fue dominada por unos cuantos españoles quienes derrocaron a Atahualpa y desmoronaron el imperio de los incas.
La campaña política ha empezado, y los involucrados en ella no van a perder la oportunidad de llevar agua para su molino, aunque desde el parlamento no hagan nada por el crítico tema del agua, ese tema que ha empezado a ser una preocupación mundial por el calentamiento global.
Cajamarca tiene una población aproximada de 180 mil habitantes en la actualidad ¿Podrán 9 patrulleros solucionar el dantesco problema de la inseguridad? Seguramente que no faltarán los ofrecimientos y las portátiles para anunciar nuevas promesas que quedarán condicionadas a unas próximas elecciones. Prometer es sencillo, lo complicado está en cumplir, eso los peruanos lo sabemos bien, lo hemos aprendido a fuerza de incumplimiento.
Cajamarca asistirá a la reunión, escuchará las promesas, pero nos queda cierta decepción, un sabor amargo, ese que nos dice que una vez más nos hicieron sus “cholitos” a fin de cuentas, somos una provincia, una tierra vinculada al queso y las papas, los sombreros y con una alta tasa de analfabetismo y desnutrición, de eso sí tenemos mucho.