«
»
Editorial » 2/mar/2010 » 4 vista
Ayer, oficialmente iniciaron las labores académicas 2010. Eso en teoría implica que millones de alumnos acudirán a clases y tendrán que cumplir cientos de horas lectivas sobre comunicación, matemática, ciencias naturales, historia y geografía, por citar algunas materias.
Sin embargo, los resultados obtenidos en las pruebas internacionales sobre nivel de aprendizaje ubican a los escolares peruanos en los últimos puestos; y si hablamos del monto de inversión en educación, tenemos que aceptar nuestra realidad de ser un país con el menor presupuesto a nivel latinoamericano.
El Perú, en documentos y papeles tiene una educación que sería la envidia del mundo. Sin exagerar, el Perú en cuanto a lineamientos educativos ha demostrado eficiencia, seriedad y sobre todo tener una visión integral del desarrollo humano. En la práctica cotidiana, la teoría dista mucho.
Tan grave es la situación del Perú, que aún continuamos con los programas de alfabetización para adultos, con los sistemas de educación para adultos en horario nocturno, y en el colmo de los colmos, con el sistema de educación superior a distancia. Sistemas que en verdad, avergonzarían a cualquiera que conoce algo sobre educación.
El problema educativo, mejor dicho, el eterno problema de la educación, es y será un problema social y económico. Eso lo demostró hasta el cansancio el “amauta” José Carlos Mariategui. No hay futuro sin educación, pero no hay educación sin inversión, sin seriedad, sin control y evaluación constante.
Miremos el presente, no pensemos y nos contentemos en vivir en un país con millones de analfabetos y profesionales que consiguen su título en la ventanilla de tesorería de universidades privadas.
© Panoramacajamarquino.