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Mundo » 30/abr/2010 » 10 vista
Mario Vargas Llosa y Arturo Pérez-Reverte han seducido a generaciones de lectores con sus novelas y ahora se plantean un público más exigente: los niños, con una serie de cuentos que pretende acercar a los famosos escritores para adultos a los más pequeños.
Pérez-Reverte relata la batalla de las Termópilas desde la visión de un niño en “El pequeño hoplita”, mientras que Vargas Llosa se adentra en un primer amor infantil con “Fonchito y la Luna”, las dos primeras entregas de la colección “Mi primer” que la editorial Alfaguara publicó a principios de mes, donde las ilustraciones juegan un papel destacado.
El autor de “El capitán Alatriste” defendió que era el momento de atraer a los niños a la lectura, ahora que tienen tantas fuentes de entretenimiento que se corre el riesgo de que la literatura sea algo residual. Para ello, sugirió que no se le dijera al niño que iba a aprender mucho leyendo, sino que se iba a embarcar en una máquina del tiempo en la que iba a vivir numerosas aventuras.
“Se inscribe en el tipo de batalla que hay que dar para que las nuevas generaciones no renuncien a la literatura (…) Podría quedar confinada a una minoría, lo que sería un empobrecimiento para la población y la humanidad”, apostilló el peruano, autor de “Lituma en los Andes”, en una presentación junto a Pérez Reverte el jueves en Madrid.
Ambos novelistas partieron de una premisa y es no escribir para los niños como si estos fueran bobos. De hecho, los dos cuentos tienen una temática que en otras partes del mundo sería considerada “políticamente incorrecta”.
En el caso de “Fonchito y la Luna” el protagonista persigue un beso en la mejilla de una niña que le gusta, algo “por lo que en EEUU podría ir a la cárcel”, ironizó Pérez-Reverte que agregó, que en su cuento, “El pequeño hoplita”, había temas no habituales en la literatura infantil, como la lucha, el valor, la lealtad, morir y matar e incluso la traición.
“Los niños son muy honrados, no perdonan una falta a las reglas que consideran justas. No se les puede mentir”, declaró Pérez-Reverte.
COMO LA POESÍA
Vargas Llosa dijo que escribir para el público infantil era un antiguo anhelo que tenía y que había abandonado hace años tras intentar abordar un cuento que no llegó a buen puerto.
“Los cuentos exigen un rigor y una condensación que sólo exige la poesía. Hay que ser esencial. Un cuento bien logrado marca profundamente a un niño lector (…) en el futuro puede hacerle un pensador, un lector, un escritor”, indicó.
Pérez-Reverte definió el cuento de Vargas Llosa como una historia sobre la ternura, la imaginación el amor, el erotismo infantil, la serenidad y la astucia, mientras que el peruano calificó “El pequeño hoplita” como una narración sobre el amor a la libertad, la fraternidad, el heroísmo, las causas que justifican que se entregue la vida por ellas y la valentía como un valor extraordinario.
Mario Vargas Llosa y Arturo Pérez-Reverte han seducido a generaciones de lectores con sus novelas y ahora se plantean un público más exigente: los niños, con una serie de cuentos que pretende acercar a los famosos escritores para adultos a los más pequeños.
Pérez-Reverte relata la batalla de las Termópilas desde la visión de un niño en “El pequeño hoplita”, mientras que Vargas Llosa se adentra en un primer amor infantil con “Fonchito y la Luna”, las dos primeras entregas de la colección “Mi primer” que la editorial Alfaguara publicó a principios de mes, donde las ilustraciones juegan un papel destacado.
El autor de “El capitán Alatriste” defendió que era el momento de atraer a los niños a la lectura, ahora que tienen tantas fuentes de entretenimiento que se corre el riesgo de que la literatura sea algo residual. Para ello, sugirió que no se le dijera al niño que iba a aprender mucho leyendo, sino que se iba a embarcar en una máquina del tiempo en la que iba a vivir numerosas aventuras.
“Se inscribe en el tipo de batalla que hay que dar para que las nuevas generaciones no renuncien a la literatura (…) Podría quedar confinada a una minoría, lo que sería un empobrecimiento para la población y la humanidad”, apostilló el peruano, autor de “Lituma en los Andes”, en una presentación junto a Pérez Reverte el jueves en Madrid.
Ambos novelistas partieron de una premisa y es no escribir para los niños como si estos fueran bobos. De hecho, los dos cuentos tienen una temática que en otras partes del mundo sería considerada “políticamente incorrecta”.
En el caso de “Fonchito y la Luna” el protagonista persigue un beso en la mejilla de una niña que le gusta, algo “por lo que en EEUU podría ir a la cárcel”, ironizó Pérez-Reverte que agregó, que en su cuento, “El pequeño hoplita”, había temas no habituales en la literatura infantil, como la lucha, el valor, la lealtad, morir y matar e incluso la traición.
“Los niños son muy honrados, no perdonan una falta a las reglas que consideran justas. No se les puede mentir”, declaró Pérez-Reverte.
COMO LA POESÍA
Vargas Llosa dijo que escribir para el público infantil era un antiguo anhelo que tenía y que había abandonado hace años tras intentar abordar un cuento que no llegó a buen puerto.
“Los cuentos exigen un rigor y una condensación que sólo exige la poesía. Hay que ser esencial. Un cuento bien logrado marca profundamente a un niño lector (…) en el futuro puede hacerle un pensador, un lector, un escritor”, indicó.
Pérez-Reverte definió el cuento de Vargas Llosa como una historia sobre la ternura, la imaginación el amor, el erotismo infantil, la serenidad y la astucia, mientras que el peruano calificó “El pequeño hoplita” como una narración sobre el amor a la libertad, la fraternidad, el heroísmo, las causas que justifican que se entregue la vida por ellas y la valentía como un valor extraordinario.
© Panoramacajamarquino.
Es bueno que los escritores escriban para los niños teniendo en cuenta que no son bobos, pero para mi sería mejor si hubiera una web que incentivara a los niños a escribir. O que existieran concursos para niños escritores. Conozco un niño de 12 años que escribe novelas y por mas que busco en la web donde este niño pueda ser leído o que pueda acceder a un concurso. ¿ No es acaso considerarlos bobos si nosotros los mayores no les damos un espacio en el que puedan expresarse?
¿por que no hay concurso para niños escritores? Por favor ayúdenme a ayudar a Carlitos Orrego Santa María, sugiéranme adone acudir, gracias, Maruja Pancorvo,Lima Perú