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Cantares de mujer » 22/dic/2009 » 4 vista
Mi casa es un pequeño vallecito, con muchos árboles y naturaleza pródiga. Resaltan dos viejos molles ya heridos de tiempo y plantas parásitas encantadas entre sus ramas y hojas altas. Además están llenos de nidos y rastrea un poro poro, cuyos frutos son el alimento preferido de las avecitas del cielo. De tal manera, hay una buena población de indios pishgos, palomas, Santa Rositas, uno que otro tordo, entre otras aves, que ya no gozan de casas con árboles y flores, así no más. Casi todas las casas ahora son de cemento, llenas de cuartos, espacios construidos para la familia que crece cada día. Comparto esto para visibilizar, el mejoramiento de la vida de los vecinos en la medida de nuestras posibilidades. Los inversionistas nos dicen que estamos perdiendo plata, ya podríamos construir un edificio de diez pisos, para alquilar muchos departamentitos y tener aseguarda nuestra vejez, al cabo, al INC, no le importa que se constuyan edificios donde sea y cómo sea. Hemos visto y oído por las noticias mundiales, que la Cumbre que esperábamos sea efectiva, en nuestros sueños ilusos de un mundo sostenible y equitativo, cayó rendida una vez más ante el poder económico de los que marcan las políticas del mundo, aunque éstas deterioren hasta el agotamiento, las posibilidades de una vida saludable, de un bienestar que responda a los intereses de un desarrollo sontenible, humano, solidario, equitativo, creador.
El llanto de la Tierra no fue escuchado. Sus males seguirán agravándose. El calentamiento global seguirá destrozando glaciares, los gases destructivos irán minando al reino animal, vegetal, mineral, cultural. Los bosques seguirán siendo destruidos por las potencias mercantilistas. Nuestros gobiernos seguirán vendiendo fácilmente la explotación de los recursos para ganarse fácil poder, dinero a sus anchas, como lo está haciendo este gobierno aprista, subordinado hasta no mas, ante las empresas capitalistas, llenándose los bolsillos por lo que juraron, sin preocuparse por la vida de los demás. No le importó mandar asesinar a pobladores y policías en los sucesos de Bagua, precisamente un 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, ese es el más claro ejemplo de este hombre cínico, hablador, mentiroso y el más votado por nuestra ilusa población. Hubieron países y personbalidades que se opusieron a los manejos de la cumbre, pero ellos son mal vistos por este gobieno y otros que se arrodillan ante un consumismo desequilibrado, que está acabando con la vida del planeta. Sin embargo creo que podemos hacer desde cada uno de nosotros, aprendiendo, no desde Copenhague, sino desde nuestra Cultura Andina, quienes fueron los mejores investigadores en los gustos y sentires de la tierra. Por ello potenciaron los valles y las cumbres, estableciendo un manejo adecuado de recursos, tecnología, observación, para propender hacia un desarrollo equilibrado, armonioso; con el que hacían frente cualquier desastre o cambio que se diera. Supieron potenciar la agroforestería, la aclimatación de plantas, animales; el aprovechamiento del viento, del agua, del tiempo, la inlfuencia de los astros, no únicamente desde una visión teocrática, religiosa, sino desde una basta comprensión de la ciencia, la técnica, la filosofía, la psicología. Pero nuestros gobiernos en sus diferentes niveles, no miran estos latentes ejemplos, miran hacia fuera esperando recibir dinero, para implementar las medias que estos fariseos países desarrollados, exigen a los países en vías en desarrollo. Teniendo como resultados: más gases efecto invernadero, tala de bosques, arrasar con los apus milenarios explotando sus entrañas, agotar el agua, la luz, los valles y las culturas ancestrales, marketeando hasta decir vasta, un arrasador consumismo en contra de la paz, la vida, la interculturalidad, las costumbres solidarias, el hermanamiento de las cosas, deviniendo en una violencia que es una pus que revienta en calles, plazas, carreteras, en la familia, única guarida contra la muerte.
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