Cultura » 16/dic/2009 »
Nació en Cajamarca el 13 de noviembre de 1798 y murió el 22 de mayo de 1866. Fue una religiosa concepcionista, conocida con el sobrenombre “La Monja Santa”. Sus padres fueron Isabel González y Antonio Espinach y Palas, sobrino del Coronel de los Ejércitos Reales y Primer Magistrado de Cajamarca, Miguel Spinach. A los pocos días de nacida y al fallecer su padre, quedó bajo el amparo de su tío abuelo Miguel; quien desde entonces la instituyó como su heredera universal.
Micaela Espinach, creció asediada de todas las comodidades que por entonces ostentaban las familias cajamarquinas de fuerte poder político y económico; No obstante, su posición social y belleza física, desde temprana edad se mostró inquieta a los ejercicios piadosos, penitencias y ayunos. Sin embargo, ante la oposición acérrima de su tío Miguel, el 02 de abril de 1815, Micaela vistió el hábito de novicia para religiosa de coro, e inmediatamente cambió su nombre por el de “Mercedes de San miguel”. Transcurrido un año de probanza, con observación estricta-perfecta de la regla y progresos en virtudes, las superiores de la orden decidieron dispensar la edad de novicia; puesto que ella tenía sólo 17 años (prohibido ingresar al noviciado menores de 18 años), permitiéndole profesar a partir del 16 de abril de 1816.
Desde este año, entonces su vida religiosa en el monasterio, fue ejemplo de cumplimiento a sus deberes, la piedad y temple a los trabajos espirituales, tal es así que en 1819 proyectó el establecimiento de una nueva comunidad de Carmelitas Descalzas.
Finalmente, Tristán Ravines y Julio Alva en su obra “Cajamarca ontología de lecturas” sostienen que Micaela Espinach “después de hacerse conocida por sus virtudes y profecías, la madre … murió santamente en la forma, día y hora que había predicho, el viernes 22 de mayo de 1866, a las 3 de la tarde, a los 68 años de edad”. Actualmente, sus restos reposan en el cementerio del monasterio Concepcionista de Cajamarca, la cual se encuentra ubicada en el jirón Urrelo, a un costado de la Iglesia.
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Me parece un relato muy interesante es bueno que se traten estos temas como parte de la cultura y no solo dejarlos pasar para nuevas gerneraciones