«
»
Mundo » 18/dic/2009 » 4 vista
Caracas.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, obtuvo en 2009 luz verde para aspirar a otro mandato al frente del país, aunque también se consolidó la oposición en su contra, en medio de problemas económicos y una incesante crisis con Colombia.
Con más de una década en el poder, Chávez buscó en las urnas la posibilidad de volver a ser candidato a la presidencia en 2012, cuando la Constitución que él mismo promovió hace diez años solo permitía una reelección, y obtuvo el “sí” de una mayoría de electores convocados en referendo el pasado 15 de febrero.
Un 54,86 por ciento de los venezolanos aprobó la enmienda a la Carta Magna que eliminó la limitación constitucional, mientras un 45,13 por ciento la rechazo, un año después de un primer intento de reforma que quedó varado en una anterior consulta, y entre críticas de la oposición que le acusaba de buscar “perpetuarse en el poder”.
Al promulgar el texto, el mandatario prometió “más eficacia” por parte del Gobierno “revolucionario”, que pretende dirigir, dijo, “al menos hasta el 2019″, si obtiene la victoria en las presidenciales de 2012.
Chávez, que fue elegido por primera vez en diciembre de 1998, ratificado en el 2000 durante la legitimación de los poderes en el marco de la nueva Constitución Bolivariana, y reelegido en diciembre de 2006, dijo en febrero que con esa victoria “ha comenzado un nuevo ciclo de la revolución”.
Y aseguró que en esa nueva etapa se debían resolver “problemas pendientes” como la falta de vivienda o la inseguridad, que constituye la mayor preocupación de los venezolanos, según todas las encuestas, en un país en el que se registran unas 14.000 muertes violentas al año.
Las cifras de la violencia no disminuyeron, y se sumaron al balance negativo del Gobierno sobre problemas económicos y deficiencias, como carencias del suministro de energía y de agua, que obligaron a cortes del servicio y aumentaron las críticas a su gestión.
La crisis financiera mundial, si bien no golpeó inmediatamente a Venezuela por su aislamiento de los mercados internacionales, pasó factura en el área del petróleo, con un desplome del precio del barril que afectó gravemente los ingresos del quinto exportador mundial de crudo, provenientes casi exclusivamente de este campo.
Analistas y economistas alertaron de la falta de liquidez del Gobierno, que en un primer momento rechazó esas versiones, pero más tarde reconoció el efecto negativo del desplome petrolero, principal causa de la caída este año del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, a las puertas de la recesión.
© Panoramacajamarquino.