Panorama Cajamarquino

El diario de la integración regional

7 de Febrero de 2012

Historia de mayta

Reportajes »  19/nov/2009  » 5 vista

indiomaytaEl Indio Mayta necesita de nosotros

CAMPAÑA DE SOLIDARIDAD. A sus 75 años y sólo en el Perú, un artista se ve obligado a seguir trabajando para sobrevivir, días completos entregados al arte sencillamente terminan por deteriorar la salud de cualquiera. Nuestro amigo necesita ayuda, esa ayuda que nos permite darle una vida digna y devolverle el aprecio y alegría que como músico y cantor nos supo regalar.

Como se recuerda, el Gobierno Regional Cajamarca condecoró, por su aporte a la cultura, al artista cajamarquino Indio Mayta el pasado mes de agosto en el marco de la Feria de Oportunidades, celebrado en la ciudad de Lima

Hoy a partir de las 9.00 hasta las 22.00 horas se desarrollará esta una Gran Cruzada de Solidaridad que contará con la participación de diversos artistas cajamarquino.

LA ENFERMEDAD. El Indio Mayta, se encuentra hospitalizado de emergencia en el hospital Guillermo Almenara, de la ciudad de Lima, debido a complicaciones relacionadas con la insuficiencia renal crónica terminal y diabetes que sufre desde hace varios años.

EL HOMBRE. Miguel Angel Silva Rubio, conocido como “Indio Mayta”, es considerado como un verdadero icono de la cultura popular. Nació en la provincia de Celendín, Cajamarca el 25 de diciembre de 1931. Desde muy pequeño su vocación por el canto lo llevó a ganar premios en su colegio. A inicios de los cuarenta, su familia se traslada a la ciudad de Trujillo. Acostumbrado al duro trabajo del campo, tuvo que dedicarse a distintas labores, como: lustrador de zapatos, venta de periódicos y tamales. Cuenta que su primer trabajo como empleado en una fábrica de helados lo celebró con una fiesta: llegar al modesto puesto de empleado era un autentico progreso para quien había partido de la nada.

El impulso de su vocación hacia que siempre se las ingenió para cantar. Tuvo la oportunidad de participar en la compañía del folklore Inka del Perú. El siguiente paso fue su ingreso al ejército a los 20 años de edad. En el cuartel de Talara todos los sábados se solía realizar eventos artísticos, ya para entonces adopta el pseudónimo de “El Indio Mayta” como un recuerdo a su origen y Mayta por el apellido materno de su madre, a quien siempre admiró. Las canciones que entonaba eran de su autoría. Un siguiente paso fue su ingreso a la entonces Guardia Republicana, pero su espíritu de artista fue más fuerte y después de cuatro años dejo el uniforme.

SU PRIMER DISCO. El año de 1957, graba sus primeros temas Tradicionales “Campanitas de Quiruvilca” y “Anillo de Oro”, una década después vuelve a los estudios de grabación. Su afán de superación lo llevan a estudiar en el Conservatorio Nacional y a seguir cursos de Arte Dramático.

SUS PRIMEROS LOGROS. En los setenta se había convertido en un personaje medianamente popular. El gobierno militar lo había contratado para promover la Reforma Agraria y en una de sus giras conoció a un promotor que le brindaría la oportunidad de su vida: un viaje a México, en ese país se relaciona con su compatriota Pepe Ludmir, quien reconoció en el Indio Mayta un invalorable talento. La relación entre ambos fue duradera y fraterna.

EN EL CINE Y LA TELEVISIÓN. Entre muchas de sus presentaciones se le ofreció la oportunidad de participar en Cine: “México en Lima”, de esa manera regreso al Perú y posteriormente participó de dos películas más. Tuvo también su paso por la televisión. Pepe Ludmir había hablado a los ejecutivos de Panamericana y gestionó su contratación en el Programa: “Danzas y Canciones” y luego para el Show de “Topo Gigio”, dos sintonizados programas de televisión local. De esa manera la figura de Miguel Silva, se elevó y sus canciones e interpretaciones se convirtieron en símbolos de la población migrante de esos años: “El Serranito”, “Carolina”, “La Matarina”, entre otros forman parte de su amplia producción artística. Con mas de cincuenta años dedicados al canto su activa participación en eventos folclóricos, nos hablan de su calidad humana y profundo amor por su país.

Muchos de nosotros hemos crecido con su música y temas como “El serranito”, sirvieron para mostrarnos el rostro de una Lima excluyente y una cruda realidad de la marginación. Sin embargo la risa contagiante y la burla ante el “patrón”, marcaron un carácter y una esperanza ante la eterna necesidad de surgir, este es el verdadero legado de Miguel Ángel Silva.



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