Panorama Cajamarquino

El diario de la integración regional

9 de Febrero de 2012

Fredesvinda a la luz del Día de la Mujer

Cantares de mujer »  8/mar/2010  » 4 vista

Se levanta temprano todas las mañanas, enciende la luz de sus entrañas. Respira profundo la vida. Un canto de esperanza brota de su garganta entreverando ilusiones, margaritas, crisantemos, nomeolvides. Un tiempo jardinera, de las mejores, conocía la equidistancia entre del nacer, crecer, florecer, el volver a la tierra, para comenzar de nuevo. Florece todas las mañanas. Su vientre palpita, cantuta herida cuando piensa en el futuro de sus frutos. Su pensamiento alarga la distancia de la suerte y dirige a su comunidad en un liderazgo de mujer combatiente contra la pobreza y el olvido. Asume compromisos más allá de Pachacútec, comprendiendo que la pobreza no es más que un acto de injusticia e inequidad de los poderosos que se apropian de los sueños, de las pertenencias múltiples de los que llaman “pobres”. Por eso lucha a brazo partido por agua, luz, salud, educación, vivienda para la comunidad que tomo por derecho una madrugada eterna. También lucha por los derechos de una mujer distinta, de una mujer posible, de una mujer que sea capaz de pensar en la felicidad sin que tenga que llorar más tarde. Por ello en el Festival “Cantares de Mujer” canta los derechos de las mujeres populares, con las entrañas al viento en cada nota, para que las voces se escuchen en el amanecer de un horizonte libre, equitativo, solidario… Despierta, el mundo sigue aún desigual, inequitativo, amarrado a las cadenas de una “pobreza” que no le permite desplegar su lucha contra los dueños de las decisiones políticas, económicas, sociales. Entonces llora, subiendo la cuesta a pie, para entender el color del esfuerzo, la trama del tejido al tejer la bandera multicolor de la libertad. Pero vuelve a pisar la aurora, el espléndido amanecer de cada día, besa con valentía el barro sensitivo de sus hijos y vuelve a la lucha, y vuelve a reír y vuelve al amor. Entonces sus hijos trascienden en los hijos de las mujeres del barrio y batalla para nutrir, alimentar a esos niños y niñas que crecen como las plantas que sus manos aprendieron a cultivar cuando líder de la Asociación Mujer Familia. Su trajinar es fecundo, sin ganancias económicas sobresalientes, pero si ganando al tiempo la experiencia y el sabor de la batalla cotidiana. NO desperdicia ninguna oportunidad que se le presenta, su liderazgo es vital, como el de tantas mujeres combatientes por la vida y gana concursos. Aquél que le da tantas alegrías, satisfacciones, que la convierte en mujer empresaria de la inolvidable Empresa liderada por mujeres “LIMDOVESA”, dedicada a la limpieza de la ciudad, promovida por el gobierno municipal de Lucho Guerrero y que aboliera el General. Esta experiencia exitosa la lleva más allá de nuestras fronteras, contando lo que hacen las mujeres de esta empresa a todo el mundo. Así visita Colombia, Brasil, Venezuela, Uruguay, Estados Unidos, Alemania, compartiendo su voz, sus quimeras con otras mujeres estupendas del mundo. ¡Ahhh! Qué bonito era mirarlas al pasar sentadas en su volquete, con la sonrisa creciente, con ganas de poder limpiar la basura y la pobreza de las calles de la ciudad, de los barrios, de los asentamientos humanos. ¡Qué bueno barrer un día toda laya de injusticias y penas!, dejando preciosa la tierra, sembrando semillas generosas, escuelas felices, comunidades saludables, expresiones artísticas, artesanales, agropecuarias, valoradas desde los saberes guardados por más de quinientos años, cuando se aprendía a cultivar la vida, observando la grandiosidad armoniosa del universo y trabajando para que esa armonía no se quiebre das, das. Piensa Fredesvinda en ello, persistiendo en la batalla. Recuerda cómo hace años comenzaron a juntar su platita las mujeres, ahorrando sol a sol en su Fondo Solidario que todavía las saca de apuros. Recordando como guardaron el agua en sendos pozos para guarecer al manantial natural que bajaba de los cerros. Al echar, los municipales, cemento a la calle mataron las venas fecundas. Hoy agoniza el agua de los puquios. Qué no hicimos las mujeres de este barrio, sonríe y llora al mismo tiempo pensando en sus heridas con las que hoy camina. También su lucha es por la participación política de las mujeres populares, preparándose para ello, participando en la Mesa de Lucha contra la Pobreza, postulando a una regiduría municipal. Mientras tanto sigue trabajando en su empresa de servicios de internet, pensando seriamente en poner adjuntar una juguería para los usuarios, para la gente que pasa por allí. Su fe en la vida es manantial inagotable, tierno, alegre y fecundo.



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