Panorama Cajamarquino

El diario de la integración regional

9 de Febrero de 2012

Emilio se fue buscando el infinito de los sueños…

Cantares de mujer »  1/dic/2009  » 3 vista

Eran las luchas para la creación de la Universidad Técnica de Cajamarca, nosotras aún estudiantes de secundaria, esperábamos en el Jr. José Gálvez, que el omnibus nos llevara al Colegio de Fátima. Por la calle Lima, hoy Jr. El Comercio, pasaban los recientes jóvenes universitarios en luchas inolvidables: Estuardo Villanueva, Virgilio Montoya, Margot Centurión, entre tantos otros jóvenes, destacando por su coherencia, fuerza, inteligencia Emilio Cacho Gayoso, extraordinario líder. Nadie dejaba de mirarlo y escucharlo con esa fe que el pueblo tiene en sus líderes de verdad. Con esa inteligencia, personalidad y presencia se hubiese aprovechado, como hacen tantos otros para escalar o fugarse al extranjero en busca de sus sueños. El NO, porque amaba a Cajamarca más que a su vida y en ella se quedó para siempre. Cómo no evocarlo y recordarlo en sus magistrales intervenciones por el desarrollo de esta tierra bendita, que lo parió con su mejores ternuras, con tanto brillo en su inteligencia, con tanta benevolencia en su corazón. Y, él supo responder a esta excepcional ternura de la madre tierra. Nunca dejó de amarla, jamás pensó en dejarla. La amó tanto o más que a su madre, que a su María Elvira y a su familia. Siempre lo encontrábamos pensando en cómo arribar al desarrollo equitativo, sustentable, humano de Cajamarca. Los cajamarquinos, como siempre, no lo reconocimos como debió ser, en su liderazgo, pues con seguridad, hubiese sido el mejor Presidente Regional. Lo merecía como nadie en esta región. Tenía todo el perfil, todas las cualidades para serlo. Pero era incorruptible, nada vanidoso, honesto, brillante, verdadero líder. A los cajamarquinso nos atrae todo lo contrario. ¡Por eso tenemos las autoridades que tenemos! El año pasado cuando enterraban a un entrañable amigo, lo vi con una tristeza infinita, tal vez, presentía su partida sin retorno. El Ingeniero Emilio, como lo llamábamos siempre, se ha ido a ese mundo de paz, donde ha brillar igualmente con luz propia y seguirá pensando, estoy segura, en este lar donde pronto descansarán sus mejores sueños para siempre. ¡ Cómo no llorarle Ing, Emilio!, conociendo, como conocimos lo que ha hecho por esta tierra, entregándose así de pleno a amarla, cada uno de su días, a através de sus escritos, de sus lecciones a los universitario de la Universidad Nacional. Creo que ninguno de los que Ud. enseñó, habrán dejado de aprender una gran lección suya. Ninguna de las instituciones a las que Ud. perteneció dejará de reconocer su talento, su voz, su cariño por lo que hacía. Ninguna persona que lo conoció, dejará de cubrirlo de flores por cada acción positiva que Ud. realizó. Ningún amigo dejará de apretar vuestra mano en este adiós final. Vuestro nombre, sencillo, como el canto del viento, se escribirá en los sauces llorones, en los quinuales y quishuares; en los puquiales, en los planes estratégicos de vuestros sueños, en la argamasa de arena y piedra, en al calidez del adobe, en el abrazo creador de los alumnos, en el estribillo de las coplas, en las calles y casas de Cajamarca. Y tal vez, entonces, aprenderemos un poquito de vuestra sabiduría sembrada en cada esquina, en cada celaje de la tarde o en el amanecer tempranero. Que la siembra de vuestro liderazgo sea tenida en cuenta en el Plan de Desarrollo Concertado de la Vida, del Amor y de la Entrega como Ud. lo hizo, cada vez, que la mancomunidad nos llame para ser grandes y mejores. ¡Qué decirle! en esta hora en que las palabras sobran, en la que los reconocimientos tardíos ya no sirven de nada, en esta hora en que se ha dormido para siempre, cerrando las ventanas preciosas de vuestros ojos, la alegría tímida de su risa, la ternura infinita de vuestro corazón. En esta hora en que ha callado la oración de vuestras manos, trabajadoras incansablesbles de la vida verdadera. Sólo nos queda decirle GRACIAS por haber existido, por haber sido como siempre fue: una ESTRELLA FULGURANTE en la sencillez de vuestros pasos.



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