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Opinión » 13/ago/2009 » 3 vista
A fin de mes, el Poder Ejecutivo deberá enviar al Congreso el Presupuesto de la República para el 2010. En términos prácticos, este presupuesto será el último que ejecute al 100% el actual gobierno. Además, esta partida será un instrumento vital de política económica para seguir enfrentando, ya no la desaceleración, pero seguramente sí la lenta recuperación del mercado mundial por la crisis internacional. Este presupuesto deberá servir para asegurar una mejor ejecución de los presupuestos de inversión pública de todos los sectores, profundizar los presupuestos por resultados y lograr mayor eficiencia en el gasto social. De acuerdo con la priorización de los recursos, también podría marcar un énfasis en el anunciado Plan de Competitividad que busca mejorar los sistemas de administración de justicia y disminuir los trámites en el Estado para promover mayores inversiones.
Finalmente, se debe evitar que en la discusión en el Congreso el nuevo presupuesto termine privilegiando determinadas zonas u obras no prioritarias solo con fines electorales. Busquemos que el presupuesto siga siendo un instrumento técnico que refleje las necesidades del país con una visión de largo plazo sin medidas populistas que lo afecten.
Por: Fernando Zavala
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