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Todos parecen creer que el problema con el Tribunal Constitucional es un mal sistema para elegir a sus miembros. No es así.

El problema del TC, y lo que provoca rechazo en la llamada “repartija”, es que siete personas nombradas a dedo tengan un poder político absoluto sobre todos los poderes del Estado. La gente intuye de manera vaga pero correcta que esa es una situación incompatible con la democracia.

Uno puede deducir equivocadamente de lo anterior, por eso, que la solución es hacer elegir a los magistrados del TC de otro modo. Se habla del Consejo Nacional de la Magistratura o de propuestas de los gremios y otros sucedáneos. En tal caso, sin embargo, ¿por qué no hacerlos elegir directamente por el pueblo?

Si eso parece absurdo, sin embargo –y lo es–, esta demostración por el absurdo debería llevarnos de regreso a la conclusión correcta: el problema no está en el sistema electoral, sino en el poder absoluto del TC.

Es decir, hay que restablecer el equilibrio de poderes, para lo que hay que comenzar por quitarle al TC el poder que se ha arrogado inconstitucionalmente, que le permite montarse encima de todos los poderes del Estado y que es una reinvención ridícula del absolutismo en pleno siglo XXI.

El TC modifica sentencias del Poder Judicial que son cosa juzgada, ordena al Poder Legislativo dar o modificar leyes, dispone sobre asuntos administrativos que son competencia del Poder Ejecutivo, pretende ser última instancia incluso en asuntos electorales, pese a que dos artículos constitucionales lo prohíben expresamente.

Nada de eso es constitucional. Lo que hay que hacer, repito, es quitarle al TC el poder que inconstitucionalmente se ha arrogado. El poder de supremo intérprete de la Constitución, por ejemplo, no está en ninguna parte de la Constitución sino solo en la Ley Orgánica del TC. Basta derogar ese articulo y habremos retomado el camino correcto.

Una vez restablecido el equilibrio de poderes, finalmente, a nadie le importará mucho cómo elige el Congreso a los magistrados del Tribunal domado y ensillado.

Publicado el 31 - jul - 2013

Categoria: Editorial