Panorama Cajamarquino

El diario de la integración regional

7 de Febrero de 2012

El olvido del arte

Editorial »  23/oct/2009  » 3 vista

El Indio Mayta, popular cantante cajamarquino cuyo nombre real es Miguel Angel Silva Rubio, fue hospitalizado en emergencia en el Hospital Guillermo Almenara por complicaciones relacionadas con la insuficiencia renal crónica terminal que sufre desde hace cuatro años.

El cantautor fue sometido a diversos exámenes para determinar su situación y probable traslado a piso. Considerado como un ícono de la cultura popular, el Indio Mayta nació en la provincia de Celendín, Cajamarca, el 25 de diciembre de 1931.

Sufre de diabetes desde hace más de 20 años y, según dijo, ya no soporta las sesiones de hemodiálisis a las que debe someterse desde hace cuatro años.

Sin embargo y pese al dolor, no pierde su amplia sonrisa que le granjeó la simpatía de miles de personas que le recuerdan canciones como “La Matarina”, “El Cilulo” y “La China Carolina”, entre otras.

Cajamarca hace mucho que entró en una crisis del arte, hace mucho que sus artistas más notables son olvidados y casi parecen estar muertos en vida, cubiertos de un manto de olvido y de ingratitud.

Un ejemplo de ello es el pintor reconocido mundialmente Andrés Zevallos, alumno de Sabogal, heredero de la técnica pictórica de ese genio, amigo de Ciro Alegría, pintor, escultor y hasta escritor. Andrés Zevallos parece seguir ese designio cruel de ingratitud con el que se lo ha cubierto a más de un artista.

Así como él hay otros, Mico Campos, el insigne fotógrafo y otros tantos que apenas fueron reconocidos en vida por instituciones de fuera y no cajamarquinas, por eso Juan Villanueva, Bagate, murió pobre y olvidado y lo mismo sucedió con Ricardo Ravines.

Cuando hace un par de años se otorgó una pensión de gracia, la misma que era concedida por el Estado a los cantantes que a su parecer eran los más representativos hubo un olvido sistemático y muchos hombres y mujeres talentosos quedaron en el olvido y fueron hechos de lado.

Una sociedad que no reconoce a sus artistas y hombres célebres en vida incurre en la ingratitud y desvaloriza sus manifestaciones creadoras vinculadas al arte, pierde identidad y cae en el sopor de la nada.

Es importante que se de valor a los artistas, que los homenajes se hagan en vida y que los reconocimientos sean a tiempo, después de la muerte todo intento por rememorar es vano.



© Panoramacajamarquino.