Editorial » 10/feb/2010 »
Hace varias décadas que se filmó en Cajamarca “La ciudad y los perros”, dirigida por Luis Figueroa en la campiña de Pariamarca, quién no recuerda a Manuel Ibáñez actuando como Prefecto o al “Pato” Ravines en su escritorio con sus miles de expedientes con una muy buena actuación de soberbia y desdén. Los intentos hechos después en la región no han sido trascendentes, en la década del ochenta un intento con “Los ronderos” filmada en Chota y los posteriores no han trascendido. Sin embargo el cine nacional ha empezado a surgir de un modo importante.
La nominación al Oscar 2010 de la película peruana La teta asustada debe ser el comienzo para desarrollar la industria del cine peruano y fortalecer la economía nacional, como sucede en la India, España y Argentina.
El cine se ha convertido en un producto de consumo masivo que, además de incentivar el turismo, genera el crecimiento de unidades económicas conexas como la industria videográfica, apertura de cadenas de cine, restaurantes, transporte, artículos promocionales y publicitarios, confecciones, etcétera.
Genera empleo y tributos provenientes de las taquillas, casi tan igual como la creciente industria del espectáculo, que ha colocado a nuestro país en la palestra internacional de los megaeventos y las grandes estrellas musicales.
Esta prometedora industria está promoviendo nuevos valores nacionales en el séptimo arte nacional (directores, actores, productores, camarógrafos, editores, especialistas en efectos especiales, luminotécnicos, fotógrafos, etcétera) y promocionando nuevas carreras profesionales entre los jóvenes.
Puede convertirse en una actividad económica de gran efecto en la promoción de la actividad privada y en la lucha contra la pobreza, como sucede en la India, donde algunas películas han logrado sobrepasar los 50 millones de dólares, dinero que en su gran parte será reinvertido en el país.
Hasta la fecha, La teta asustada con un presupuesto que sobrepasa el millón de dólares, ha sido vista por 250 mil personas, generando una taquilla de 700 mil dólares, y su reposición y ventas en el extranjero podrían recaudar tres millones de dólares de ingresos, pronostica la Asociación de Productores Cinematográficos Peruanos.
La película de la laureada Claudia Llosa pudo ser realidad, gracias al apoyo económico del Consejo Nacional de Cinematografía (Conacine) y a capitales españoles.
La actual tecnología que existe en el mercado ha hecho que los precios de las cámaras filmadoras sean accesibles a la mayoría y se ha demostrado que creatividad en Cajamarca nos sobra, sino recordemos el concurso de cortos que realizó hace poco el Centro de Información y Cultura de Minera Yanacocha donde no solo abundaron los trabajos, sino que hubo calidad y cualidades destacables en cada uno de los cortos presentados.
Cajamarca tiene mucho que mostrar al mundo, el cine puede ser una puerta abierta para inocular turismo y con ello capitales. La Universidad Privada del Norte ha realizado ya trabajos importantes y ello puede ser el inicio de la senda que incremente las producciones nacionales, con el rescate consecuente de nuestra cultura además de poner en vitrina a Cajamarca en todo el mundo.
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SEÑOR JAIME ABANTO PADILLA
UN VERDADERO GUSTO COMUNICARME CON UD POR UN DOBLE MOTIVO.PRIMERO FELICITARLO POR LO BIEN QUE LLEVA LOS PORTALES PANORAMA CAJAMARQUINO Y EL PATIO AZUL.
SEGUNDO,COMO CAREZCO DE SU CORREO ELECTRONICO PERSONAL UTILIZO ESTE MEDIO PARA PREGUNTARLE SI ES POSIBLE PUEDA COLABORAR CON ALGUN CUENTO O NARRACION EN EL PATIO AZUL.UD CONOCE MI TRABAJO COMO PERIODISTA,PUES TUVO LA GENTILEZA DE REEDITARME ALGUNAS NOTAS PUBLICADAS EN EL PERUANO .ESPERO SU RESPUESTA Y NUEVAMENTE FELICITACIONES PUES VEO QUE CAJAMARCA SE HA CONVERTIDO EN EL EDEN DE LOS CREADORES TANTO ORIUNDOS COMO FORANEOS.SALUDOS DE MARIA LUZ CREVOISIER