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Mundo » 24/feb/2010 » 4 vista
Ecuador y Colombia ratificaron, en el marco de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, su compromiso de normalizar las relaciones rotas tras el bombardeo en marzo de 2008 con una hoja de ruta que conduzca a ambos países en esa dirección “sin cronogramas ni fechas”.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró que ambos países dieron un “paso decisivo” hacia la normalización de unas relaciones, a las que, según dicen en el Gobierno ecuatoriano, sólo les falta el restablecimiento en su más alto nivel: el de la vuelta de los embajadores.
La reunión “ha cumplido con las expectativas, es un paso decisivo para la normalización de las relaciones y expresar nuevamente ahora sí, frente a frente, la voluntad de normalizar relaciones, pero no sin beneficio de inventario”, dijo Correa a periodistas tras las reunión que tuvo lugar aprovechando la presencia de ambos mandatarios en México.
El encuentro de Uribe y Correa ha sido además el primero bilateral que han realizado desde el incidente del 1 de marzo, cuando fuerzas colombianas atacaron un campo de la guerrilla de las FARC instalado en la selva ecuatoriana en un sitio conocido como Angostura.
El presidente ecuatoriano manifestó que “sin jamás olvidar el pasado para no repetirlo, pero viendo hacia el futuro”, ambos gobernantes ratificaron la voluntad de normalizar “lo más pronto posible las relaciones”.
“No hay fecha, no hay cronograma, pero sí hay una hoja de ruta y requisitos y requerimientos por parte básicamente de Ecuador, a los cuales ha accedido el gobierno colombiano”, dijo el mandatario ecuatoriano.
Esas exigencias comprenden, explicó el gobernante, la entrega de información de los pormenores del bombardeo “para eliminar cualquier suspicacia de intervención de un tercer país”, en referencia a Estados Unidos y la utilización de bombas de fabricación de ese país.
Agregó que entre las exigencias también se encuentra la recepción de los discos duros de los ordenadores incautados por las fuerzas colombianas en el campamento de las FARC y que supuestamente vinculaban al gobierno de Correa con el grupo insurgente.
“Fue algo extremadamente grave”, indicó Correa, al subrayar que la normalización de las relaciones se debe dar en un marco de justicia, de dignidad y de transparencia.
Correa explicó que hay una comisión para tratar este tipo de temas “sensibles” que contará con el apoyo del Centro Carter y la Organización de Estados Americanos (OEA).
En ese bombardeo murieron al menos 26 personas, entre ellas el portavoz internacional de las FARC y entonces número dos del grupo guerrillero, alias “Raúl Reyes”, y cuatro estudiantes universitarios de México.
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