Panorama Cajamarquino

El diario de la integración regional

5 de Febrero de 2012

De globazos, reinas y otros malestares

Editorial »  16/feb/2010  » 4 vista

El Carnaval 2010, pasa a la historia como uno de aquellos tristes y negros capítulos en el libro de los recuerdos.

No se puede negar el buen intento del Patronato de hacer de esta fiesta, una fiesta de integración, abrir un espacio para retomar viejas tradiciones.

Tradiciones que este 2010 han dado un paso más al olvido. Nada o poco cambiaron las cosas, por el contrario, se continúa en la misma monótona desidia y mediocridad.

Si hay que ser justos, el bando carnavalesco y la entrada del Ño Carnavalón marcaron la diferencia y fueron verdaderos espectáculos. La población participó y demostró que el carnaval es espontáneo, es vital, y se rige por sus propias reglas y leyes.

Cuando intervino el Patronato y la Asociación de Barrios, el rumbo no fue el adecuado. Todo cayo en el mismo fracaso de siempre, en la misma rutina de improvisar y hacer las cosas al último minuto.

En el reinado, sólo el carro para la Señorita Carnaval y la elección de la Soberana Integración, marcaron la diferencia. Después de esos detalles, todo no paso de ser “la misma vieja historia de el próximo año todo será mejor”.

El corso es “una raya más al muy, muy rayado tigre”. El desorden y el caos fueron los protagonistas. Reducir el tramo de pasacalles no dio los resultados. No se cumplió con la propuesta de enmallar las calles. Todos los intentos por mejorar fueron simples palabras, ideas perfectas en una realidad imperfecta.

Ni la Soberana del Carnaval, ni las soberanas invitadas para estas celebraciones tuvieron la delicadeza de llegar a tiempo a este corso. Pero las justificaciones y las excusas sobran y sobrarán, pero la realidad dice todo lo contrario.

Ser reina, no sólo es llevar una corona, un cetro y una banda que cruce el pecho; ser reina es demostrar en todo lugar y momento, ese don de personalidad que marca la diferencia con los simples mortales.

Volviendo a nuestra realidad, ahora, le toca el turno a la matemática financiera ser la reina de estos días. Pues todos piden cuentas y, cuentas no hay, no hasta el momento.

Ni siquiera el dinero que tanto se ofreció por parte del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. Muchos confeccionaron disfraces al “fiadito”, con crédito en la tienda de la esquina, con favor y obra de los “papis y hermanos”. Es momento de cuadrar cuentas, de sacar balances, y determinar si se avanzó o se retrocedió.

Quien diga, que el corso de carnaval fue histórico, francamente, vio otro corso, o estaba un poco pasado de copas.

2 Comentarios para “De globazos, reinas y otros malestares”

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  1. JORGE MUÑOZ TEJADA dice:

    MUY DE ACUERDO CON EL ARTÌCULO. SOLAMENTE UN ASPECTO: EL PATRONATO DEBE ESTAR INTEGRADO POR CARNAVALEROS DE VERDAD…

  2. Jose Figueroa dice:

    UN tira dedo al patronato, cuando la realidad es que los mismos cajamarquinos hacemos de las actividades de NUESTRO CARNAVAL una completa feria de corpus (igualito es) a eso estamos acostumbrados, a vender frito en cada cuadra a amarrar la venta de palcos a los empleados municipales a meternos a chupar con las comparsas, a emborracharnos al son de una estridente tarola, a salir haciendo chongo. Ese es nuestro carnaval señores. ESE ES EL CARNAVAL DE CAJAMARCA.



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