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Editorial » 12/mar/2010 » 4 vista
Cuidar el medioambiente es más que una campaña de sensibilización. Tiene una connotación más allá de un simple proceso de reciclar botellas de plásticos o no arrojar papeles a la calle. Estamos hablando de un cambio en nuestro modo de vida.
Hablamos de una forma de vida, de volver a valorar aquello que la naturaleza nos dio y que poco a poco hemos ido destruyendo.
Cuidar el medioambiente implica, por ejemplo, no ser fanático de los celulares, los autos o la computadora, no abusar de la televisión y olvidarnos de dejar las luces prendidas.
Aunque no lo crea, estimado lector, el consumismo es una de las causas de la contaminación de nuestro amado planeta Tierra.
El producir toda la tecnología que nos “facilita” la vida ha implicado la destrucción de la naturaleza. El ser humano ha vivido y vive por lucir los artículos más lujosos, y ello implica un gasto inmenso de energía.
Hemos olvidado que no hay mejor pantalla de televisión que ver el paisaje del campo, o no hay música más agradable que el canto de las aves, nos hemos olvidado de caminar por un sendero, nos hemos olvidado de sentirnos parte de la naturaleza, por eso no la amamos, por eso, simplemente, la destruimos.
Sería bueno que los centros educativos dejen de dictar tantos cursos de computación y tengan como curso obligatorio el sembrar plantas, regar el jardín, pasear por el campo. Además, que se enseñe en los colegios a como lavarse las manos de forma correcta sin gastar más agua de la necesaria.
Otra alternativa es que los hijos y los padres disfruten de un paseo a la luz de la luna y las estrellas. Hay decenas de familias, que nunca han observado que las estrellas son bellísimas, y son un digno espectáculo de contemplarse por horas.
Apagar la televisión es una acción en pro de la salud de la población, dedicarse al juego y la conversación en familia, es una acción en pro del fortalecimiento de las relaciones humanas. Con estas acciones se salvará el planeta, se lo aseguramos.
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