Panorama Cajamarquino

El diario de la integración regional

8 de Febrero de 2012

Cocina, desafíos internacionales

Opinión »  25/may/2010  » 3 vista

Esta semana la ciudad de Bogotá anunció planes para convertirse en una capital gastronómica de América Latina. No en base a la cocina colombiana, que es sabrosa pero austera, sino buscando la excelencia en las diversas grandes comidas del mundo. Algo así como lo que hizo Las Vegas cuando empezó a reunir los monumentos turísticos más famosos.

Este gambito bogotano puede parecer modesto y poco interesante para una gastronomía peruana en plena expansión dentro del país y por las grandes capitales. Es verdad sostenida que cada vez más turistas acuden a probar la comida peruana, y la avalancha de nuevos restaurantes gourmet por las ciudades del Perú sigue causando asombro.

En medio de esto la oferta culinaria local se ha ido volviendo cada vez más perucéntrica. Los grandes chefs peruanos están dedicados a refinar y sofisticar los platos nacionales con estándares internacionales en mente, y lográndolo. Un público impulsado por el crecimiento económico los acompaña con voracidad.

Vivimos una era de relativa indiferencia a los sabores de fuera. Por ejemplo, alguna vez Lima ha tenido uno o más restaurantes alemanes, escandinavos, o hindúes. Los lugares orientales que no son chinos o japoneses suelen fracasar. La cocina europea se concentra en lo internacional italiano. Los restaurantes franceses están de salida.

Sin duda para quien se ponga a explorar, hay cosas que encontrar: un genuino restaurante turco en Arequipa, uno tailandés en Huaraz, platos insospechables del resto del mundo refundidos en los menúes de algunos hoteles. Sorpresas casi secretas que no hacen sino confirmar el reinado indiscutido de lo peruano en gastronomía.

La idea de ser, además, un centro gastronómico universal no debe ser echada en saco roto. En las grandes ligas de la cocina la calidad del producto es un valor en sí mismo, y no es casual que las grandes capitales concentren grandes restaurantes de los más variados lugares. Ocho de los 10 más famosos restaurantes de Londres no sirven comida inglesa.

Es cierto que los principales restaurantes del Perú no solo sirven comida criolla, sino que la insumen en elaboraciones imaginativas. Pero el arte de replicar lo de fuera está en retirada. Por ejemplo, con una o dos excepciones la excelencia de la cocina china en el Perú es una cosa del pasado. Nadie aterrizaría en Lima solo para comerla.

Quizás la IIIª feria Mistura que abre en setiembre en Lima podría incluir entre sus maravillas un nuevo tipo de mirada sobre lo internacional. Tendría los elementos de un desafío para todo el talento educado que flota en el ambiente de esta actividad. Quién sabe, incluso, servir aquí comida novocolombiana de primera calidad.

Por: Por Mirko Lauer



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