Editorial » 3/nov/2009 »
La propuesta del nuevo presidente de Comités de Barrios del Carnaval 2009, William Amayo Lobato es interesante, sobretodo si se busca realizar cambios y mejoras que repercutan en la realización del carnaval cajamarquino.
Hace años que el carnaval cajamarquino cayó en una monotonía, los carros se repiten, los motivos alegóricos se han hecho reiterativos y el desorden y la improvisación cunden, dejando de lado las medidas que se adoptan en un inicio y que casi nunca se aplican.
Los hoteles, restaurantes y otros servicios, por otra parte, se convierten en una cadena de desórdenes que hacen que el turista atraído por la fama del carnaval cajamarquino no sea bien tratado y que las quejas en las instituciones competentes al sistema turístico se incrementen, sin descontar por cierto la inseguridad y hasta violencia con la se suceden algunos desmanes cada año, como las ya acostumbradas caídas de graderíos que son el resultado de la improvisación y el desatino.
Sin embargo, algo que ha mortificado a los organizadores de los distintos barrios de Cajamarca es la falta de claridad y transparencia en la rendición de cuentas, que pese a que se emite informe tras informe parece que no encajaran las matemáticas propuestas o que simplemente se hablara en idiomas diferentes.
Es importante retomar la credibilidad en nuestras autoridades, sobre todo en aquellas que son parte de la organización del carnaval para que los barrios vuelvan a participar de un modo abierto y sin apatía. Los carnavales cajamarquinos siempre tuvieron una razón y tradición de carácter nacional, son miles de turistas que se dan cita en Cajamarca durante los días que se realizan las diversas actividades, por eso es importante que la organización se haga de la manera más idónea y sobretodo que las cuentas al finalizar las actividades encajen perfectamente.
Una de las propuestas que ha planteado William Amayo es la de enmallar todo el recorrido del popular corso, lo que resultaría beneficioso y se evitaría a los improvisados que nunca faltan. La propuesta de trabajar con motivos locales en cuanto a nuestra cultura resulta por demás interesante. Nos identificamos más con el dios Catequil y con la iconografía de Callacpuma, ellas nos pertenecen y no con las máscaras vienesas que se han convertido prácticamente en un icono de nuestros carnavales y que nada tienen que ver con nuestra identidad.
© 2012 panoramacajamarquino
DEBE DE ELIMINARSE TOTALMENTE EL CARNAVAL, PORQUE SOLAMENTE ES PERDICION DE LOS JOVENES, INCENTIVANDOLOS AL ALCOHOLISMO Y DELINCUENCIA.