Campañas y mesías
Publicado el 21 de mayo de 2010 a las 3:55 am | Comenta
Genera vergüenza ajena, la actitud de los políticos que aspiran a gobernar sin tener conocimiento estadístico y planes estratégicos que permitan un adecuado gobierno.
Prima el golpe bajo y las ansias de pintar las paredes, de repartir abrazos y besos. Se nota el deseo de pintarrajear las paredes y cuanto espacio público pueda contener el nombre del candidato.
No hay en esta campaña política un planteamiento claro respecto de las necesidades, hay campaña para ver quien cae más simpático y garantiza el puesto de alcalde, teniente alcalde o algún puestito de concejal.
Siendo estrictamente realistas, se ingresa a la política con el único fin de conseguir dinero. No hay mayor interés en resolver los problemas que afecten a una comunidad, eso es lo que menos importa.
Todos los partidos, movimientos o grupos políticos, improvisados o no, buscan desesperadamente alcanzar el cargo, pero no voltean la mirada hacia los necesitados, hacia los desempleados, hacia los profesionales y técnicos que no tienen una oportunidad de demostrar su potencial.
Las campañas proselitistas no deben ser circo mediático, no deben convertirse en un pretexto para iniciar la búsqueda de mesías, de iluminados, de llamados a gobernar.
El poder no es un don, no es un regalo que baja del cielo, es una responsabilidad que se debe asumir con la responsabilidad que amerita. Un voto, es una muestra de apoyo, que los futuros gobernantes no confundan la verdadera esencia de su labor: servir al pueblo.