Panorama Cajamarquino

El diario de la integración regional

9 de Febrero de 2012

Cambio Radical… de camiseta

Opinión »  18/may/2010  » 3 vista

José Barba Caballero ha dado una lección de lo que es la agilidad partidaria. Su partido, Cambio Radical, va a lanzar la candidatura de Álex Kouri al Municipio de Lima. También, al parecer, la presidencial de Jaime Bayly.

Hay cambio, radical y rapidísimo, de camisetas. Según Barba, su agrupación se hizo para dar cabida a los independientes, y darles una posibilidad de participar en los procesos electorales.

La idea de partido político de Barba, según sus declaraciones, es la de un artificio para facilitar candidaturas esporádicas. No es la idea de partido en que se sostiene la legislación electoral.

La Ley de Partidos Políticos (28094) dice que son fines y objetivos de los partidos políticos “representar la voluntad de los ciudadanos y canalizar la opinión pública” (art. 2, d).

Los que firmaron por Barba, ¿tenían la voluntad de lanzar a Kouri o a Bayly?

Cambio Radical se ha constituido, por esta vía, en el mecanismo para darle formalidad de partido a lo que no es un partido. Es un cambalache de favores: “te doy mi permiso para participar, tú me das un sitio en tu lista o alguna otra cosa”.

El partido que alberga a los independientes debe cumplir con la ley. Los partidos están obligados a “(f)ormular sus idearios, planes y programas que reflejen sus propuestas para el desarrollo nacional, de acuerdo a su visión del país” (art. 2, c).

¿Cuál es la visión del país de Álex Kouri? ¿Cuál es la visión del país de Jaime Bayly? ¿Son dos visiones compatibles?

¿Dónde está el ideario de Cambio Radical? ¿En qué medida permite una coincidencia programática entre Kouri y Bayly?

Todo sería más fácil si no hubiera tantas trabas para acceder a la participación electoral. Sin embargo, las trabas existen y son parte de la ley. Y los que más deben cumplir la ley son los que aspiran a convertirse en autoridad.

No sólo se trata de la ley, por supuesto. Se trata, sobre todo, de la legitimidad. El funcionario debe basar su autoridad en la ley y en la legitimidad de origen.

Iniciar un mandato sobre la base del zurcido y el azar es mantener la debilidad de las instituciones. Es continuar con el caudillismo y la primacía de la personalidad sobre la ley y el orden legal.

Los candidatos deben reflexionar. Las bases de Cambio Radical deben reflexionar. Y los legisladores deben reflexionar, para poner fin al imperio de la informalidad.

La informalidad de origen nos condena a la informalidad en el ejercicio de la función. El cambalache de favores no puede estar en la base del mandato popular.

Así no se restablece el principio de autoridad.

Federico Salazar



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