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Con la Ley 27178 del Servicio Militar Voluntario nuestro país superaba un sistema oprobioso: las levas, es a partir de ese momento en el que queda prohibido penalmente todo reclutamiento forzoso de personal de tropa. Triunfaba el ejercicio de la libertad constitucional sobre la coacción y la arbitrariedad estatal.

No obstante, la Ley 29248 en su artículo 50 –contrariando al principio de libertad- deja abierta la posibilidad inconstitucional del sorteo para cubrir cuando así lo requieran las Fuerzas Armadas. Esta modalidad no fue usada por recomendación del Informe No. 018-2009-MINDEF/VR/A/01/0 – (Dirección de Recursos Humanos del Ministerio de Defensa) que advertía esta contradicción entre discrecionalidad del joven y el azar impuesto por el Estado.

Aun así, el Decreto Legislativo No. 1146 precisó los alcances del sorteo, incorporando imperativos y sanciones a los no favorecidos por el sorteo, estableciendo un trato discriminatorio para aquellos que seleccionados por el azar no deseen hacer el servicio militar: una multa de S/. 1,850, que marca una diferencia entre quienes pueden pagar y no. Contradiciendo a la Constitución: “Nadie debe ser discriminado por (…) condición económica”(art. 2 inc. 2).

Además se agrega otra absurda distinción, entre los estudiantes de instrucción superior, entre aquellos que estudian en universidades y los que cursan en institutos, muchos de ellos muy prestigiosos como Senati, Sencico, Telesup, IPAE, Adex, pedagógicos, agrícolas, etc.

Peor aún, se condiciona la obtención del Documento Nacional de Identidad (DNI) a la previa inscripción en el Registro Militar, tema ya superado por sentencias del Tribunal Constitucional. El derecho a la identidad prima sobre cualquier otro tipo de consideración administrativa o de seguridad.

Por tanto, el Decreto Legislativo 1146 vulnera la libertad (o voluntad) y la igualdad de miles de jóvenes, al amenazar el proyecto de vida académico, laboral, social o cultural restringiendo su libertad; y al establecer distinciones académicas, allí donde la Carta Magna no las admite. Pretendiendo revertir la voluntariedad por la obligación.

Por Raúl Chanamé Orbe

Publicado el 17 - jun - 2013

Categoria: Invitada