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Cantares de mujer » 16/nov/2009 » 3 vista
Las calles de Cajamarca se vistieron de niños, niñas, de adolescentes. Se reconoció en ellos el maravilloso presente que tiene el Perú. Marchaban con sus carteles adornados, con letras de colores, banderolas, mensajes, gritando a viva voz que se los reconozca como seres humanos, con plenos derechos. Pues aún no sienten esa plenitud necesaria, para su adecuado, oportuno y efectivo desarrollo integral. Reclamaban que se los incluya en el Presupuesto Nacional, Regional y Local, pues es un rubro mínimo el que se invierte en ellos. La Campaña “Se busca un millón de amigos”, ( somos más de 28 millones de peruanos) es para pedir a las autoridades nacionales, regionales y locales que en el Presupuesto de la República del 2010 -año del XX aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño- se garanticen los recursos orientados en la atención de la infancia. No podemos dejar de comprender ese grito a viva voz de los niños, niñas, adolescentes, reclamando ser tenidos en cuenta en las inversiones presupuestarias del país, firmemos por ello. No estuvieron todos los niños, ni todas las escuelas, pero estuvieron los que por las necesidades insatisfechas, reclaman las oportunidades que les negamos día a día. Si no oímos sus voces, la petición que nos hacen estaremos, una vez más, haciendo de la inequidad, la injusticia un modo de vida de los peruanos. Existe la Ley de Participación Ciudadana, estos niños y niñas están haciendo ejercicio de dicha Ley. A sus cortos años están participando en una lucha vital para tener un país verdaderamente democrático, humano a partir de los niños. Queremos ver que los que ahora se rasgan las vestiduras por la problemática del aborto y de la píldora AOE, expresen con esa misma fuerza la defensa de la propuesta que hacen los niños del Perú para ejercer esos derechos, ese bienestar. Esas mismas autoridades se enriquecen a costa de quitarles a ellos fabulosos recursos y dinero que adquieren por estar en el cargo o la representación. Ante estos planteamientos concretos, los del Opus Dei rezan a viva voz un rosario para no oír estos reclamos. La defensa que dicen hacer de la vida, se pierde de contexto para tratar temas “importantes” como el TLC, la matanza de los bosques y lagunas para el comercio del gas, las exportaciones que privilegian el monocultivo y las explotaciones que degradan la tierra. Qué lástima ser testigos de tremendas contradicciones. Los niños que nacen en los sectores sin recursos económicos, en las zonas alto andinas, en la selva, una vez nacidos son dejados a su mala suerte por los que dicen defender la vida. Mas, resurge la esperanza ¡Qué alegría sentir a los niños avivando la defensa de su vida y su destino! Muchos de ellos son niñas, niños trabajadores; las leyes que prohíben el trabajo infantil, deben tener también la misma exigencia de cumplimiento y sanción que todas las demás. Las entidades pertinentes deben darnos cuenta de la disminución evidente de los altos índices de niños trabajadores, sobre todo los que lo hacen en las peores formas, considerándose una de ellas el trabajo doméstico, tan extendido en nuestra patria y en Cajamarca. Fue emotivo escuchar a Magaly, bajo las banderas de Cajamarca, la Región y el Perú saludar, con todas las fuerzas de su corazón y pensamiento, a esta tierra, a sus habitantes, a las instituciones, avivando el motivo del Pasacalle y, en nombre de todos los niños y niñas de la Patria, solicitar un presupuesto para la infancia. El viernes 13 de noviembre del 2009, ya está registrada como una de las fechas inolvidables en la lucha por los derechos de los niños en Cajamarca. No nos queda sino aunarnos de verdad, para contribuir al éxito, la consecución de esos recursos para el desarrollo integral, armonioso, humano y equitativo de la infancia peruana. Se necesita también hacer un balance en cada nivel institucional pertinente, de lo que se hizo, se hace y se hará, dentro del marco del XX Aniversario de la Convención por Los Derechos del Niño. Las familias también tenemos que hacer nuestra propia autoevaluación, pues muchas de las dificultades, ausencias, malos tratos, se han dado desde nuestras casas. Así mismo la escuela qué ha hecho y qué está haciendo por garantizar la gratuidad de la educación, el ejercicio del seguro integral de salud, el buen trato a los niños, la valoración de su cultura. Los medios de comunicación, contribuyen al bienestar y educación de la niñez? Y la comunidad está asegurando un ambiente saludable a los niños y la generaciones futuras?
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