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Opinión » 5/jul/2010 » 25 vista
Para financiar sus inversiones, los gobiernos locales y regionales del país pueden recibir ingresos de seis tipos de canon: minero, petrolero, gasífero, hidroenergético, pesquero y forestal. El canon petrolero es el primero que pasó a formar parte del presupuesto de los gobiernos locales, mediante el Decreto Legislativo N° 21678 expedido el 3 de noviembre de 1976 por el general Francisco Morales Bermúdez, debido a las constantes movilizaciones del pueblo de Loreto. Posteriormente, el 15 de junio de 1983, el presidente Fernando Belaúnde promulga la Ley N° 23630 precisando los primeros cálculos para la distribución de este recurso y estableciendo que el canon era el 10% de la renta producida por la explotación de petróleo y gas, en Piura y Tumbes.
Actualmente, tres normas principales rigen el canon: la Constitución Política del Perú del año 1993, en su artículo 77, la Ley del Canon N° 27506 promulgada en julio de 2001 y el Reglamento de la ley del canon de enero de 2002. Cuatro de los seis tipos de canon se determinan en base a porcentajes provenientes del impuesto a la renta. Por ello, es conveniente aclarar que el canon minero no constituye un impuesto por sí sólo. Más bien forma parte del impuesto a la renta de tercera categoría, producto de las actividades comerciales, industriales, servicios o negocios y no exclusivamente de la actividad extractiva minera.
De los seis tipos de canon que existen, el canon minero es una de las fuentes de financiamiento más importantes que manejan los gobiernos regionales y locales. El total del canon minero girado a las diferentes regiones del país, en el 2009, fue de 3 mil 368 millones de nuevos soles, concentrándose más del 85% de este recurso en siete departamentos: Ancash, Arequipa, Moquegua, La Libertad, Tacna, Puno y Cajamarca. En este mismo periodo, el departamento de Cajamarca recibió un total de 229 millones 100 mil nuevos soles, de los cuales 46 millones 400 mil nuevos soles se destinaron al gobierno regional, 171 millones 100 mil a los gobiernos locales y 11 millones 600 mil nuevos soles a la Universidad Nacional de Cajamarca. Los gobiernos locales que en el 2009, obtuvieron mayor canon minero en la provincia de Cajamarca han sido la Municipalidad Provincial de Cajamarca y las distritales de Los Baños del Inca, La Encañada y Jesús.
Las estadísticas muestran la dependencia de estos recursos por parte de los gobiernos regionales y locales. Las regiones que reciben mayores transferencias por canon minero son las que menos incrementan sus ingresos propios ya que por cada aumento de un nuevo sol en las transferencias totales, los ingresos propios aumentan sólo 0,043 nuevos soles. A nivel de gobiernos locales, se hacen notorios estos síntomas de dependencia. En el caso de la Municipalidad Distrital de Los Baños del Inca, el 89.4% de su programa de inversiones de 2009 fue financiado con recursos provenientes de esta fuente. Situación similar se aprecia en las municipalidades de La Encañada con un 83.6%, Cajamarca con un 77% y Jesús con un 56%. A esto se suma el aumento considerable del gasto corriente, en perjuicio del Fondo de Compensación Municipal (FONCOMUN). Este hecho se sigue mostrando en la gestión de los recursos correspondientes al año 2010.
Actualmente, las inversiones municipales y regionales dependen casi en su totalidad del canon minero. Es necesario contar con fondos de contingencia o de estabilización para enfrentar los cambios continuos del mercado internacional, que definen el precio de los metales, los costos de producción, gastos administrativos y financieros, entre otros. El Estado viene dando incentivos para incrementar los ingresos propios. Se trata de una política, hecho que a mi entender es saludable puesto que busca tener indicadores de sostenibilidad, pero sería necesario hacer un análisis conjunto para establecer políticas que, en el futuro, garanticen la sostenibilidad de los programas de inversiones de los gobiernos locales y regionales.
Por: Hugo Salazar Bazán, equipo técnico de Cajamarca
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